1.) Colaboradores
2.) Comunidades vecinas
3.) Parientes cercanos
4.) Medios de comunicación
5.) Proveedores
6.) Clientes y consumidores
7.) Gobierno
8.) Constructores de país
9.) Gremios
10.) Competidores
1.) Derecho a la salud, el bienestar y la integridad personal.
2.) Derecho a un ambiente sano.
3.) Derecho al agua potable y al saneamiento
El trabajo en conjunto con Aliar nos ha permitido explorar de primera mano cómo coexisten los grandes sistemas productivos y la biodiversidad en la Orinoquía. A través de ejercicios de monitoreo técnico y participativo, hemos construido una base sólida de investigación que ha permitido no solo la generación de documentos técnicos y recomendaciones, sino también la construcción de un sentido de pertenencia y apropiación de la biodiversidad dentro de la empresa. Mediante el fortalecimiento de capacidades y la construcción participativa de ejercicios de investigación, la biodiversidad y su importancia han permeado el ejercicio diario del personal de la empresa, fomentando la curiosidad y el cuidado de la naturaleza que los rodea. De esta manera, el trabajo desarrollado es un reflejo del ejercicio de conservación que desarrollamos en Panthera, donde la investigación sienta las bases del conocimiento para la construcción colectiva de acciones que permitan la protección de los felinos y sus hábitats, y garanticen la coexistencia con los sistemas humanos al interior de estos paisajes compartidos.

Fortalecimos nuestras acciones de restauración ecológica mediante el incremento en la siembra de plántulas de especies nativas, con un total de 4.582, lo que reflejó un crecimiento del 16,46 por ciento en este tipo de iniciativas frente a 2024.

Como muestra del estado de conservación de los bosques que enriquecen nuestras áreas de operación, en 2025 registramos 448 avistamientos de individuos de fauna en la altillanura.

Lograr la institucionalización del programa de monitoreo de fauna silvestre mediante la ampliación en un 50 % de la red de Centinelas Ambientales.

Consolidar indicadores ecológicos a partir del seguimiento a la salud del suelo.

Avanzar en la apropiación del TNFD con miras a la meta corporativa: “Naturaleza Positiva”.
Aliar entendió hace tiempo que sus prácticas productivas y su éxito dependían completamente del funcionamiento de los ecosistemas de los cuales depende la producción de bienes y servicios para el sector. Incorporó las dinámicas climáticas, del agua, del suelo y de la biodiversidad en su modelo de negocio, entendiendo que las transformaciones en cualquiera de ellos, espontáneas o inducidas, se manifestarían en ajustes y variaciones, no necesariamente predecibles, que podrían poner en riesgo la continuidad de la producción. Por ello, de manera anticipada, evaluó los riesgos asociados a esas transformaciones y definió umbrales de seguridad dentro de los cuales puede garantizar su operación, la persistencia de las condiciones ecosistémicas favorables a la producción y las oportunidades de adaptación para operar ante los eventos sorpresivos. En una palabra, inyectó resiliencia social y biológica para el manejo de paisaje productivo.
En ese sentido es que se está construyendo una sostenibilidad robusta, que no depende de narrativas ilusorias, sino de una materialidad muy concreta: insertarse de manera virtuosa en los ciclos físicos y biológicos de un territorio y, además, potenciarlos positivamente a través de la innovación tecnológica y el trabajo coordinado con las comunidades, gobiernos y autoridades ambientales locales. Aliar ha logrado —o está logrando— consolidar una propuesta de producción regenerativa; es decir, no solo reduce los impactos ambientales derivados de la transformación del paisaje y entendidos de manera convencional, sino que también provee servicios ecosistémicos positivos para el resto de la región y del país. Este es un logro muy significativo que, además, responde a los compromisos y metas internacionales más exigentes del momento.

Incrementamos nuestra capacidad de generación de energía renovable mediante la instalación de 2.052 paneles solares, con una capacidad nominal total de 900 kWp, destinados al suministro energético de los equipos vinculados a nuestros procesos productivos. Con esta iniciativa fortalecemos nuestro compromiso con el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.

Continuamos produciendo proteína animal, reduciendo la presión sobre los cuerpos de agua, a través del uso de cultivos secanos (que no requieren riego) y la transformación de más del 95 por ciento de nuestros efluentes para sostener una ganadería sostenible.
Asumimos como desafíos dos actividades complementarias: por un lado, la realización del cálculo de la huella hídrica del proceso porcícola y, por otro, la de un diagnóstico del uso del agua en el proceso ganadero, con el fin de identificar oportunidades de mejora y fortalecer nuestra gestión hídrica.
Impulsar los proyectos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente lo relacionado con la disminución del uso de combustibles fósiles.
Trazar metas específicas de reducción de emisiones a corto plazo.
Es admirable ver cómo Agropecuaria Aliar se ha consolidado como un referente de sostenibilidad en Colombia. Su modelo de economía circular, que integra desde la producción de cereales hasta el aprovechamiento de residuos para biofertilizantes, demuestra que la eficiencia productiva y el respeto por el medio ambiente pueden ir de la mano. Un ejemplo para seguir para el sector agroindustrial.

Generamos energía eléctrica a partir de biogás de manera continua durante todo 2025, lo que nos permitió asegurar un suministro estable y eficiente.

Iniciamos la operación de la planta de bioprocesos Cascabeles, equipada con tecnología de punta que nos permite ejercer un mayor control de la temperatura y el pH, y facilita una digestión más eficiente y un manejo optimizado del proceso.
Como parte de la circularidad de nuestras operaciones, los bioprocesos que desarrollamos en Aliar, así como los bioproductos obtenidos, se pueden apreciar en el siguiente gráfico:
En el núcleo Fazenda, ampliaremos el aprovechamiento de las mortalidades e incorporaremos este material al proceso de biodigestión para aumentar la producción de biogás y fortalecer el potencial energético. Asimismo, avanzaremos en la conducción de este subproducto para emplearlo como combustible limpio en la agroindustria.
En el núcleo Machijure, instalaremos y pondremos en marcha un nuevo reactor con una tecnología que aumentará la producción de biogás para dar viabilidad a la ampliación de la generación energética para pasar del 75 al 100 por ciento de autoabastecimiento en este núcleo.
En el núcleo Barlovento, realizaremos una optimización a la Planta de Tratamiento de Efluentes Porcícolas (PTEP) con el fin de prepararla para un aumento de producción.
Implementaremos un sistema de compostaje complementario a la Planta de Tratamiento de Efluentes Porcícolas (PTEP) de nuestra finca Cascabeles, con el fin de valorizar este subproducto.