1.) Nuestros parceros
2.) Parientes cercanos
3.) Colaboradores
4.) Proveedores
5.) Gobierno
6.) Constructores de país
1.) Derecho al trabajo y a condiciones laborales dignas
2.) Derecho a la alimentación adecuada
3.) Derecho a la educación
4.) Derecho a la participación y consulta
5.) Derechos de los pueblos indígenas y comunidades rurales
6.) Derecho a un nivel de vida adecuado
7.) Derecho a un ambiente sano
En el resguardo Wacoyo hemos venido transformando nuestra relación con el territorio. Antes dependíamos del monte para sembrar y alimentarnos, pero también lo afectábamos con prácticas perjudiciales, como la quema. Gracias al trabajo conjunto y a la relación de confianza construida con la empresa, hoy hemos aprendido a cuidar la naturaleza de una manera diferente.
A través de procesos de socialización y capacitación, hemos comenzado a aprovechar la sabana para cultivar plátano, yuca, arroz y maíz, al tiempo que protegemos los bosques y preservamos los montes. Los animales están regresando, la vegetación se está recuperando y hemos dejado atrás prácticas que afectaban el entorno.
Esta alianza también ha fortalecido a nuestra comunidad: las mujeres desarrollan artesanías, los jóvenes acceden a la universidad y hoy identificamos nuevas oportunidades productivas como pueblo indígena. Gracias a esta relación, estamos construyendo un futuro distinto, demostrando que somos capaces de producir de manera sostenible desde nuestro propio territorio.

Fortalecimos las huertas familiares y comunitarias en territorios rurales e indígenas, promoviendo el autoconsumo y una alimentación más diversa. A partir del diagnóstico inicial, acompañamos a las familias mediante asistencia técnica y transferencia de conocimiento, contribuyendo a la mejora progresiva del Índice de Diversidad Dietaria y al bienestar alimentario de los hogares.

Consolidamos oportunidades de empleo formal para comunidades indígenas con más de 170 indígenas vinculados a la operación y 163 campesinos, generando ingresos estables, fortaleciendo la autonomía económica de las familias y aportando a condiciones laborales dignas en el territorio.

Dinamizamos la economía local mediante 16 jornadas de mercados locales, compras inclusivas por COP 148,5 millones y dinamización de mercados locales por COP 94,3 millones, fortaleciendo la comercialización de productos agrícolas, pecuarios y artesanales, y ampliando las oportunidades de ingreso para pequeños productores y emprendedores rurales.
En Aliar concebimos el desarrollo comunitario como un proceso construido de manera conjunta con las comunidades, basado en el diálogo permanente, la confianza mutua y el reconocimiento del territorio como un actor vivo. Nuestras iniciativas sociales están orientadas a generar impactos sostenibles que fortalezcan el bienestar, la autonomía económica, la identidad cultural y el cuidado del entorno.

Asumimos el reto de desarrollar, junto con la ANDI, un proyecto de empleo inclusivo que contempla un diagnóstico interno, la definición de un plan de trabajo y la implementación de estrategias concretas dentro de la compañía, con el objetivo de ampliar oportunidades laborales para poblaciones diversas y fortalecer prácticas organizacionales más inclusivas.

Consolidar alianzas con la Secretaría de Tránsito y Movilidad del municipio para facilitar la legalización de licencias de conducción y trámites de tránsito en los resguardos indígenas. Esta iniciativa permitirá mejorar las condiciones de empleabilidad, reducir barreras de acceso al trabajo formal y mitigar los impactos asociados a la entrada en funcionamiento de la nueva secretaría, aportando a una transición más ordenada y justa para las comunidades.
Iniciar la gestión para la generación de comunidades energéticas en territorio como una oportunidad para el autoabastecimiento de energía eléctrica y la comercialización de excedentes como fuente de ingreso económica alternativa.
Estructurar una unidad de desherbado mecánico basado en cuadrillas de ganadería para mitigar el uso de agroquímicos en la agricultura familiar y especializada.